Una de las habilidades más importantes.

Descrita como la contestación a la pregunta “qué hacer cuando no sabes qué hacer”, la agilidad de aprendizaje es la capacidad de operar de forma efectiva en situaciones desconocidas o novedosas haciendo uso de la propia experiencia. Esta es la escencia de modelar y algo que no enseña formalmente en ningún programa no basado en DBM. Y lo que estás estrechamente relacionado con ello, “agilidad de aprendizaje”: la facilidad rapidez con la que aprendemos de la experiencia y respondemos a siutaciones novedosas.

Modelar es la habilidad humana central por excelencia. Todo lo que hacemos lo hacemos en función del sentido que damos y hacemos de lo que nos rodea. Todo el mundo modela, ya que es imposible no modelar pero muy pocas personas lo hacen como habilidad sistemática. Sin embargo, esto no quiere decir que todo el mundo lo hace igual de bien. DBM ofrece una metodología de modelado detallada y muy completa. Es la vía más rápida y efectiva a la agilidad en el aprendizaje.

aprender y desarrollar  habilidades reales

Existe mucha confusión en cuanto al significado del término “habilidad” y, por tanto, cómo aprender y desarrollar las habilidades.

En muchos círculos se enseñan técnicas y procedimientos como “habilidades”; de modo que la formación en, por ejemplo “habilidades directivas” acaba siendo la presentación y práctica en serie de diferentes prescripciones de qué hacer en diferentes situaciones con comportamientos tipo y repetición y aclaración hasta “dominar” la técnica en cuestión.

De este modo se enseña que para conseguir resultado “r” hay que seguir pasos “x y z”. Si el resultado “r” en cuestión es algo más bien técnico – como puede ser operar una máquina o realizar una operación estadística estandarizada, esta forma de proceder puede ser idóneo. Las personas que aprenden de esta manera acabarán pudiendo realizar la operación, técnica etc. con una variación mínima.

Sin embargo, habilidad no tiene que ver con ejecutar operaciones con una variación mínima sino que , todo lo contrario, tiene que ver con variar: supervisar y evaluar de forma precisa la situacion real, elegir las mejores maneras de responder y variar los comportamientos de acuerdo con el valor, significado, y posibilidades reales de las personas involucradas.

Aprender a hacer esto, ir más allá de una competencia estática a un nivel de habilidad dinámica requiere aprender de una forma muy diferente. La didáctica tradicional con prácticas – aunque que sea más o menos divertida o participativa – no resulta efectiva ni eficiente para aprender habilidades y, de hecho, puede resultar muy contraproducente y acabar en prácticas excesivamente mecánicas y dogma.

El aprendizaje auténticamente experiencial organizado con DBM,  en cambio, resulta ideal para aprender habilidades dinámicas efectivas y a la vez abiertas al desarrollo