A diferencia de lo que muchas personas creen, pensar no es algo “innato”. Es una habilidad, compleja sí pero una habilidad y, por tanto se puede aprender y desarrollar.

Esta no es una cuestión meramente intelectual. Casi todo lo que hacemos requiere pensar de una forma u otra, bien sea crear y solucionar problemas de una forma efectiva, planificar, crear nuevas posibilidades y recursos, investigar y recoger y organizar información de forma completa y sistemática, evaluar y pensar de forma crítica constructiva.

Incluso la intuición y desarrollar un “ojo clínico” y “sexto sentido” son habilidades de pensar. Esto incluye pensar qué hacer, pensar cómo lo estamos haciendo y por qué, pensar el sentir para poder getionar las emociones. Por tanto un componente muy importante en la formación de core skills, la formación troncal que ofrecemos consiste en desarrollar estas habilidades de forma constante. Aprenderás mucho modelos nuevos que pueden ser utilizados para pensar de forma efectiva y aprenderás a crear más.

aprender y desarrollar habilidades reales

Existe mucha confusión en cuanto al significado del término “habilidad” y, por tanto, cómo aprender y desarrollar las habilidades.

En muchos círculos se enseñan técnicas y procedimientos como “habilidades”; de modo que la formación en, por ejemplo “habilidades directivas” acaba siendo la presentación y práctica en serie de diferentes prescripciones de qué hacer en diferentes situaciones con comportamientos tipo y repetición y aclaración hasta “dominar” la técnica en cuestión.

De este modo se enseña que para conseguir resultado “r” hay que seguir pasos “x y z”. Si el resultado “r” en cuestión es algo más bien técnico – como puede ser operar una máquina o realizar una operación estadística estandarizada, esta forma de proceder puede ser idóneo. Las personas que aprenden de esta manera acabarán pudiendo realizar la operación, técnica etc. con una variación mínima.

Sin embargo, habilidad no tiene que ver con ejecutar operaciones con una variación mínima sino que , todo lo contrario, tiene que ver con variar: supervisar y evaluar de forma precisa la situacion real, elegir las mejores maneras de responder y variar los comportamientos de acuerdo con el valor, significado, y posibilidades reales de las personas involucradas.

Aprender a hacer esto, ir más allá de una competencia estática a un nivel de habilidad dinámica requiere aprender de una forma muy diferente. La didáctica tradicional con prácticas – aunque que sea más o menos divertida o participativa – no resulta efectiva ni eficiente para aprender habilidades y, de hecho, puede resultar muy contraproducente y acabar en prácticas excesivamente mecánicas y dogma.

El aprendizaje auténticamente experiencial organizado con DBM,  en cambio, resulta ideal para aprender habilidades dinámicas efectivas y a la vez abiertas al desarrollo