“No utilizo un plan, si miras demasiado lejos en el futuro pierdes el tiempo”. Esta cita de un directivo  de bastante renombre internacional es representativo del pensamiento de muchas personas de la “Generación Flujo”. Expresa desconfianza con el proceso de planificar – o por lo menos con los modelos tradicionales de planificación.

Y es que muchos de ellos son inadecuados o caducos en el mundo actual. La clásica planificación por objetivos (“SMART” o no) enfatiza seguridad y claridad pero encuentra serias dificultades para responder a un entorno volátil y es muy limitada en su ámbito de aplicación.

Es importante entender que tu manera de entender el mundo (tu “modelo del mundo”) es ya en si, un plan y pre-organiza las elecciones qu puedes realizar. La planificación desarrollativa es planificación que tiene en cuenta este hecho y que cuenta con el desarrollo de los acontecimientos e incluye los cambios emergentes e “imprevistos”.

¿Pensabas que sera todo una cuestión de objetivos claros? Más allá de M.A.R.T.E. está la planificación cualitativa, la planificación emergente, y gran parte de  lo que hace que merezca la pena tenga sentido lo que hagamos.

aprender y desarrollar habilidades reales

Existe mucha confusión en cuanto al significado del término “habilidad” y, por tanto, cómo aprender y desarrollar las habilidades.

En muchos círculos se enseñan técnicas y procedimientos como “habilidades”; de modo que la formación en, por ejemplo “habilidades directivas” acaba siendo la presentación y práctica en serie de diferentes prescripciones de qué hacer en diferentes situaciones con comportamientos tipo y repetición y aclaración hasta “dominar” la técnica en cuestión.

De este modo se enseña que para conseguir resultado “r” hay que seguir pasos “x y z”. Si el resultado “r” en cuestión es algo más bien técnico – como puede ser operar una máquina o realizar una operación estadística estandarizada, esta forma de proceder puede ser idóneo. Las personas que aprenden de esta manera acabarán pudiendo realizar la operación, técnica etc. con una variación mínima.

Sin embargo, habilidad no tiene que ver con ejecutar operaciones con una variación mínima sino que , todo lo contrario, tiene que ver con variar: supervisar y evaluar de forma precisa la situacion real, elegir las mejores maneras de responder y variar los comportamientos de acuerdo con el valor, significado, y posibilidades reales de las personas involucradas.

Aprender a hacer esto, ir más allá de una competencia estática a un nivel de habilidad dinámica requiere aprender de una forma muy diferente. La didáctica tradicional con prácticas – aunque que sea más o menos divertida o participativa – no resulta efectiva ni eficiente para aprender habilidades y, de hecho, puede resultar muy contraproducente y acabar en prácticas excesivamente mecánicas y dogma.

El aprendizaje auténticamente experiencial organizado con DBM,  en cambio, resulta ideal para aprender habilidades dinámicas efectivas y a la vez abiertas al desarrollo