Una vez superada la curiosa logofobia que surge en torno a la propia palabra “problema” (ya se sabe que en algunos lugares ni permiten el uso de la palabra), y aceptado el necesario binomio problema-solución (la muchas veces repetida noción de “soluciones en vez de problemas” es un absurdo que no aguanta un mínimo de reflexión), superada la una y aceptado lo otro, insisto, un concepto interesante a considerar es la cuestión de gestionarlos. Es decir de Gestionar los Problemas.
A pesar de que la idea de “gestionar los problemas” pueda producir visiones de alguien decidiendo qué recursos asignar a qué situación, fijar objetivos, analizar los gaps, controlar y medir los progresos etc., esto realmente no es por donde van los tiros en este caso. En este caso se trata de una forma novedosa, completa y efectiva de responder ante cualquier situación problemática, desarrollada por el psicólogo escocés John McWhirter con su metodología de modelado, DBM.
La novedad de la aproximación de McWhirter está en esa cuestión de “gestionar” aplicada a los problemas. Consideremos:
Primero ¿qué es un problema? ¿Es igual que una dificultad? ¿Igual que un reto? ¿Es igual que un estado de las cosas más o menos liado o más o menos fastidiado (el famoso SNAFU de los americanos)? La pregunta no es trivial ni es meramente semántica. En mi trabajo como consultor y coach, una de las escenas que encuentro con más frecuencia es un directivo o un equipo con serias dificultades para identificar con claridad los problemas y cómo, de hecho, son problemáticas más allá de lo aparente (que es amenudo engañoso). Es decir cómo están funcionando como problemas. La triste realidad es que las respuestas  parciales, sesgadas o directamente irrelevantes o contraproducentes son de lo más frecuente. Veamos algunas de las maneras en las que esto ocurre.
Es bastante conocido el ejemplo en el que “la solución es el problema”. En este tipo de situación,muy común en condiciones de incertidumbre o alta presión, la propia solución pretendida no es apropiada o se ejecuta de forma deficiente cronificando o empeorando la situación o incluso creando nuevos problemas. Otro ejemplo es donde “el problema es el problema”. En este tipo de situación, muy común en situaciones novedosas, el propio problema se formula mal de entrada dejando sin posibilidad de éxito cualquier intento de obrar en base a ello. También muy común es el ejemplo es que “nada es el problema” en el que no se hace nada aún siendo necesario hacer algo.
Son algunos ejemplos, pero hay bastantes más. De hecho, McWhirter ha identificado 24 diferentes patrones comunes que se aplican tanto para gestionar bien como para mal-gestionar los problemas. ¿Como es posible esto? Sencillamente porque ninguno de ellos es por si “bueno” o “malo”. No hay  panaceas que valgan ni una talla que vale para todos, ya que  lo que es apropiado en una situación puede resultar desastroso en otra.
De ahí la importancia del arte de saber gestionar los problemas con la base de la exhaustiva y detallada ciencia investigadora que se ha llevado a cabo con DBM ®. Gestionar tiene que ver con comprender los procesos subyacentes y seleccionar la respuesta apropiada según las circunstancias. Se dice rápido…
Precisamente por eso John ha preparado un taller experiencial de su ya famosa series DBM Arte y Ciencia para proporcionar y desarrollar las habilidades necesarias para comprender como funcionan estos diferentes patrones y utilizarlos adecuadamente para así evitar las posibilidades negativas, crear respuestas efectivas, gestionar mejor los problemas y mejorar la calidad de nuestra gestión.
Ser más efectivo en esto es,relativamente sencilla – aunque no fácil. Es cuestión de:
1. Reconocer que hay un problema.
2. Identificar de forma certera el tipo de problema del que se trata.
3. Saber cómo responder de forma efectiva a cada tipo de problema.
4. Aplicar la respuesta apropiada de forma efectiva.
 
En este taller John introducirá 24 tipos de respuesta comunes ante las situaciones problemáticas. Como hemos comentado, todas ellas son útiles a veces y todas pueden empeorar la situación si se aplican inapropiadamente.
Los participantes aprenderán cómo identificar cada uno de los 24 patrones, lo que es apropiado y no apropiado para diferentes problemas, cómo aplicar de forma efectiva cada uno de los patrones y cómo ayudar a otras personas a cambiar de un patrón no apropiado al apropiado.
En el curso del taller también se introducirán una variedad de distinciones,
modelos y habilidades de DBM ® adicionales para apoyar y extender la capacidad de los participantes para trabajar con los 24 patrones.
El cambio ahora no es un acontecimiento aislado sino algo constante responder agil y apropiadamente a ello requiere de una serie de habilidades que no se enseñan en ningún otro lugar (incluidas las escuelas de negocios). La inversión no es alta ni en dinero ni en tiempo. Es un taller altamente recomendado para cualquier directivo o profesional que trate con problemas.