Cambio y viajeTransiciones

Diariamente experimentamos cambios. No todos ellos son cambios de gran envergadura en la vida. Cambiamos de ropa, cambiamos de localización de casa al trabajo, digerimos la comida, nos dormimos y despertamos. Otros cambios son más fácilmente notables: cambios de relación, cambios de trabajo, mudarnos de casa. Todos estos cambios forman parte del proceso natural de la vida y la vida puede ser más fácil y fuente de mayor placer cuando aumentamos nuestra habilidad para planificar y conseguirlas.

Algunas transiciones las notamos, otras no conseguimos notarlas.

Cada minuto de cada día estamos experimentando cambios. Nuestros cuerpos están cambiando; el mundo que nos rodea está cambiando. Estos cambios son ejemplos de transiciones y, con frecuencia, son tan graduales que no conseguimos notarlas mientras están ocurriendo.

Algunas veces experimentamos cambios repentinos y específicos: cambios en el colegio, en el trabajo, en los amigos, en las relaciones. Lo repentinos de estos cambios puede hacer que parezca que han aparecido “desde la nada” cuando, de hecho son también el resultado de transiciones.

Transiciones Fallidas

Idealmente, los resultados de las principales transiciones en la vida son alegría, felicidad, realización, sentimientos de éxito. Lamentablemente no todas nuestra transiciones resultan en el éxito. A veces la felicidad o el éxito no llega. A veces llega pero sin la intensidad que esperábamos. A veces no acabamos de completar la transición: nos mudamos de casa o cambiamos de trabajo pero nos sentimos todavía conectado con el antiguo. A veces encontramos difícil avanzar y dejar atrás: desde algo tan sencillo como “llevar los problemas del trabajo a casa” hasta los asuntos fundamentales de la jubilación y el duelo. Una vez más, entender en detalle como funcionan las transiciones nos permite resolver estos importantes problemas transicionales y aumentar la calidad de nuestras vidas.

El Modelado Tradicional del Cambio

Aunque es intelectualmente fácil aceptar que el mundo es un proceso continuo, en la práctica a menudo rompemos el mundo en pasos discontinuos. La manera tradicional de hacer esto es mediante causas y efectos. Los cambios en la vida entonces se explican y se comprenden como una secuencia de causa y efectos aislados.

El modelado causal nos proporciona una explicación y una base para hacer cosas en el mundo. Sin embargo, no describe exactamente como una causa conduce a un efecto. En el mundo mecánico esto puede no ser un gran problema. En el mundo de la comunicación y las relaciones humanas, no es tan fácil identificar causas y efectos específicos. Decir “Hola” a dos personas diferentes puede conseguir dos respuestas totalmente diferentes. Esto quiere decir que no podemos garantizar que la llamada “causa” de hecho conducirá a un “efecto” específico.
Incluso cuando los acontecimientos suceden según nuestros planes, no sabemos cómo ha ocurrido, de modo que cuando no van según previsto no sabemos qué hacer diferentemente.
El modelado causal es también una manera muy poco adecuada para describir el movimiento continuo. Muchos de los cambios que hacemos en la vida están diseñados no para hacer cambios en las cosas sino para mantenerlas: nuestro comer, lavarnos, limpiar y ordenar son procesos continuos al igual que mantener nuestras relaciones.

El Modelado del DBM de los Cambios y las Transiciones

Para entender y apreciar plenamente la naturaleza de las transiciones hechas en todos los cambios de la vida, necesitamos un modelo de cambio que se asemeja a la continuidad y complejidad del mundo real. El Modelado Transicional del DBM está diseñado para hacer esto.

John McWhirter cuenta con más de veinticinco años de experiencia trabajando con cambio y transiciones. Es el creador del Developmental Behavioural Modelling (DBM).

En este taller, los participantes aprenderán una variedad de modelos del DBM que les permitirán trabajar de forma sencilla con las transiciones sencillas y por todo el abanico de posibilidades hasta trabajar en gran detalle y sutileza con las transiciones complejas.

El modelo del Modelado Transicional del DBM nos permite identificar tres niveles de transición. El primero es el cambio continuo que incluye nuestros cambios de mantenimiento. Podemos identificar y medir estos ejemplos como ejemplos de “tránsito”. Por ejemplo estamos en tránsito mientras estamos sentados en un tren. Estamos en un proceso de cambio pero es posible que no nos demos cuenta de ello. El segundo nivel es cuando cambiamos cómo estamos moviéndonos por el mundo. Podemos identificar y medir esto como cambios de “transferir”. Por ejemplo cuando hacemos transbordo de un tren a otro. El tercero es cuando cambiamos el tipo de cosa que estamos hacienda y se llama un cambio de “transforma”. Por ejemplo, después de viajar al trabajo llegamos y hacemos la transformación de viajar a estar en el trabajo.

Mediante este modelo transicional podemos identificar y medir cambios que son imposibles con el modelado causal. Junto con otras herramientas y habilidades de modelar del DBM nos permite trabajar mucho más eficazmente con toda la gama de transiciones en la vida..